Espacio para la reflexión y discusión,
acerca de la situación de las personas,
de habla hispana, privadas de libertad en Francia.

lunes 26 de febrero de 2007

Derecho al trabajo

Los detenidos venezolanos en cuestión, solicitaron mi ayuda para que intercediera ante la administración penitenciaria, por sus reiteradas solicitudes de trabajo en prisión. Sin embargo, la administración penitenciaria, argumentando procurar la seguridad de los detenidos, dada su orientación sexual, considera improcedentes esas solicitudes de trabajo.

En relación con ambos casos, tanto el del aislamiento como el del derecho al trabajo, consulté a tres organizaciones francesas de lucha por los derechos de personas con opciones sexuales diferentes. En cuanto al aislamiento al que fueron sometidas las personas mencionadas, desafortunadamente ya no queda nada por hacer.

Sin embargo, con gran sorpresa recibí la noticia de que la situación de negativa al acceso al trabajo, es una realidad contra la que se lucha constantemente, pero en la cual aún no se ha ganado la batalla.

Está claro que el trabajo en prisión no puede ser obligatorio. Sin embargo, el artículo 720 del Código de Procedimiento Civil francés, establece que “en el seno de los establecimientos penitenciarios, se tomarán todas las medidas necesarias para asegurar una actividad profesional a las personas encarceladas que lo deseen”. Por lo tanto, a todas luces estamos frente a un caso de discriminación, dada la opción sexual de las personas detenidas.

Por ello, hoy emprendí las primeras acciones para obtener respuestas sobre este caso.


Normas penitenciarias europeas:

Artículo 13
Las presentes Reglas deben ser aplicadas con imparcialidad, sin discriminación alguna fundada en el sexo, la raza, el color, la lengua, la religión, las opiniones políticas u otro tipo de opiniones, la procedencia nacional o social, la pertenencia a una minoría nacional, las condiciones económicas, el nacimiento o cualquier otra situación.”

Artículo 26.4
Conforme a la Regla 13, ninguna discriminación en base al sexo debe emplearse a la hora de distribuir las modalidades de trabajo.

domingo 25 de febrero de 2007

Francia, la más tolerante

En 1895, Bernhard Shaw y Frank Harris aconsejaron a Oscar Wilde abandonar el juicio por difamación que Wilde había impulsado contra el marqués de Queensberry, y refugiarse en Francia, país más tolerante en la época, que Inglaterra.

Shaw y Harrys tenían razón, pues el marqués fue absuelto y Wilde, procesado a su vez, por homosexualidad. En 1897, dos años después de pagar trabajos forzados en diferentes prisiones, Oscar Wilde llegó a París, donde moriría en la soledad y la miseria, en el año 1900.

Noventa años después, la Organización Mundial de la salud retiró la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales. Pero desde entonces hasta hoy, en la Francia “más tolerante”, la orientación sexual de las personas continúa siendo motivo de discriminación.

El aislamiento en prisión
Tres detenidos de nacionalidad venezolana, comparten actualmente una misma celda en una prisión francesa. En el 2006, dos de ellos permanecieron aislados durante seis y nueve meses respectivamente.

El primero de ellos, estuvo seis meses en régimen de semi-aislamiento: sólo en su celda, pero en la compañía de otros dos, durante las salidas al patio. El otro detenido, estuvo en aislamiento total durante nueve meses. Lo que significa que permaneció en la soledad de su celda 22 horas al día, y estuvo igualmente solo durante las dos salidas diarias.

El mejor reflejo de la falta de adaptación de las prisiones a la realidad de nuestras sociedades, es el hecho de que este aislamiento se practica usualmente con los detenidos homosexuales y transexuales. Estas personas no pueden salir al patio como el resto de los detenidos, para una caminata al aire libre. Por el contrario, salen a un exiguo espacio techado, que es el mismo espacio donde los detenidos heterosexuales purgan los castigos de aislamiento en prisión.

A pesar de que los centros penitenciarios argumentan la misma seguridad de la persona homosexual o transexual, como excusa para su aislamiento, en realidad se trata de una discriminación flagrante y vergonzosa.

Si no existen señalamientos especiales del juez de instrucción para el aislamiento de un detenido, éste puede compartir una celda con otro detenido. Sólo cuando reciben una sanción por mal comportamiento, son llevados a una celda de castigo, y realizaran las salidas en un patio de aislamiento. Pero ese es únicamente el caso de los detenidos heterosexuales.

Lo cual significa que algunas personas pueden recibir el castigo implacable del aislamiento, debido a su orientación sexual.

Oscar Wilde aceptó el consejo de sus amigos ya tarde, y decidió venir a París cuando salió de prisión. Pero hoy, a 107 años de su muerte, ¿podemos considerar a Francia como un país verdaderamente tolerante?

martes 20 de febrero de 2007

Giro particular

En una publicación del Ministerio de Justicia francés, se describe el trabajo de los visitadores de prisiones de la siguiente manera:

“Es necesario acompañar a los detenidos durante su encarcelación, para favorecer su retorno a la vida en libertad y prevenir la reincidencia”.

El caso de los 21 detenidos venezolanos tomó un giro particular, dada la condena solicitada por el Ministerio Público francés. Considero necesario esperar un tiempo prudencial para comentar la información relacionada con el juicio, en este blog. Se trata, en este caso, de proteger la reintegración social de los detenidos, y en eso consiste la intervención de los visitadores de prisiones.

La semana pasada terminó con gran movimiento, debido a lo particular de la condena en cuestión. Era necesario buscar información y obtener respuestas de parte de algunas instituciones venezolanas. Sobre el tema de esta condena, escribí una carta al Ministerio Público de Venezuela, dirigida al Fiscal Nacional Leoncio Guerra, la cual envié por fax el jueves 19 de febrero. Igualmente escribí al diputado catalán Miquel Iceta, a quien agradezco su rápida y clara respuesta.

Al día siguiente, el pasado viernes 20, recibí una llamada de la Fiscalía, y tuve la oportunidad de conversar con el doctor Leoncio Guerra, quien me explicó su posición respecto al caso planteado en mi fax. Esa información me permitió reorientar mis pesquisas hacia otras instituciones, donde conseguí un apoyo que será de gran utilidad más adelante.

El Presidente del tribunal francés anunció que dará su veredicto el próximo 14 de marzo. Hoy es el último día de audiencia, y terminaremos de escuchar la defensa del resto de los abogados defensores, puesto que ayer escuchamos a 11 de ellos.

jueves 15 de febrero de 2007

Semana complicada.


Como siempre tengo muchas cartas por enviar a los familiares de los detenidos, y documentos que recibir de su parte, me había comprado un fax. Los envíos desde un centro de comunicaciones me cuestan dos (2) euros la primera página y un (1) euro las siguientes. La recepción de faxes un (1) euro por página. Esto multiplicado por un número alto de personas privadas de libertad a las cuales atiendo, representaba un verdadero ataque a mi presupuesto familiar.

Por eso la idea de comprarme un fax, para realizar los envíos y recepciones desde mi casa. Sin embargo, a fin de reducir costos en mi línea telefónica, tomé un plan de internet ilimitado que incluye todas las llamadas locales ilimitadas en Francia, y hacia 47 países. Entre los cuales, por supuesto, no se encuentra incluido ninguno de América Latina.

Solo cuando ya había solicitado el servicio, leí en las consabidas letras pequeñas del contrato, que el uso de faxes no es compatible con este tipo de líneas. En fin, tanto como continúo contribuyendo al enriquecimiento del centro de comunicaciones que está a dos largas y frías cuadras de mi casa, sigo golpeando mi escaso presupuesto familiar.

Por otra parte, el juicio de 21 detenidos venezolanos por tráfico de estupefacientes, un caso único en Francia de un grupo de mulas en un mismo avión, comenzó el lunes pasado, en el Palais de Justice de París. Allí he estado, acompañando a mis compatriotas, con los cuales mantengo correspondencia, al igual que con sus familiares.

En el receso del miércoles 14 de febrero, solicité permiso a la Fiscal del Ministerio Público presente en el Tribunal, para que los cuatro Visitadores de Prisiones que estábamos en la sala, pudiéramos acercarnos a hablar con nuestros respectivos conocidos. El permiso nos fue concedido, e intercambiamos saludos y palabras durante unos muy cortos minutos. Todos mandaron saludos y mensajes para sus familiares, los cuales enviaré directamente a cada uno por correo electrónico o fax.

El próximo lunes 19 y martes 20 de febrero hablarán los abogados defensores, y el Tribunal dará su veredicto. Ya se han dicho cosas muy importantes en este caso, por las cuales he realizado varios contactos con instituciones venezolanas y europeas. A este respecto debo esperar respuestas, pero les aseguro que el tema de este juicio, va a dar bastante material para analizar en los próximos días.

Hasta la semana entrante.